En un momento donde es «guay» decir que algo es ecológico o sostenible, debemos apelar aún más a la racionalidad y a la honestidad.

El diseño contamina, pero podemos hacer algo.

Cuando por fin entendí que mi profesión también es perjudicial decidí:

1 \ Formarme en diseño ecológico y sostenible así como en economía circular

2 \ Transmitir todo lo que sé y lo que estoy aprendiendo, para que otras personas puedan continuar transformándose. No quiero ser parte del círculo contaminante y por eso busco diseñar para marcas que comparten los mismos valores éticos.

Quizá tu emprendimiento no sea del todo ecológico -el mío tampoco lo es- pero lo estamos intentando y con eso, ya tenemos un motivo para trabajar juntos/as.

Si compartes el mismo interés, formaremos un buen equipo. ¡Hablemos!

Puedo aportar lo que sé sobre diseño ecológico y emprendimiento, así como mi mentalidad minimalista.

Si estuviste navegando por mi web, ya sabes que diseño marcas, ilustro y creo sitios web. Pero, ¿cómo contaminan exactamente?

Primero tenemos que distinguir dónde se desarrollarán: ¿online u offline?

Si es offline, quiere decir que pasará por imprenta. Así que aquí tenemos la primera pista: ¡las tintas! Pero hay más. Ya lo imaginas: el soporte; ¿qué hay del papel, cartón o el material que sea, donde se imprimirá?

¿Podemos reutilizar lo que acabamos de imprimir o acabará en la basura? Pues si es la segunda opción, con esto ya no vamos muy bien… ¿Me pillas por dónde voy?

Cuando diseño algo que sé que se va a imprimir, tengo en cuenta el contexto para reducir todo lo posible su impacto negativo.

Pero por el momento, sigamos. «Mi marca no pasará por imprenta jamás. ¿Qué sucede en ese caso?».

Ufff, sucede de todo… ¡Un mundo paralelo!

Resulta que Internet contamina muuucho más de lo que pensamos (¡yay!), así que si me dices que tu marca es online, pues… Seguro la estás liando sin saberlo.

Cuando envías un correo (e incluyes imágenes), cuando no borras tus correos de la bandeja de entrada y de la papelera, cuando usas las redes sociales, cuando visitan tu web… Todo eso no es gratis y conlleva una invisible huella de CO2 bastante considerable.

¿Sabías que Internet genera más CO2 que la industria de la aviación? ¡Ala, a que hoy no duermes!

Hablemos de números... Ah, un momento, no existen.

Así está el tema: Internet está arrasando con todo a su paso. Sólo detente un momento y piensa los espacios y actividades que ocupa en tu día a día. Lo grave de todo esto, es que al ser invisible, contaminar es mucho más sencillo.

No puedes abrir un pez y ver los gramos de Internet dentro. Ni mides los niveles de Internet en los mares.Tampoco encuentras Internet en la placenta de embarazadas.

Como eso es cómodo, pues mejor no hablar sobre ello; entonces, no hay investigaciones y por tanto conseguir datos oficiales se convierte en una odisea incongruente.

Un breve resumen

Internet contamina debido al uso de electricidad, que se genera a partir de fuentes contaminantes. También hay que tener en cuenta los aparatos electrónicos que utilizamos (que no son muy amigables con la naturaleza…), las conexiones entre centros de datos y nuestros hogares o lugares de trabajo donde utilizamos Internet, etcétera.

Internet genera CO2 debido al uso de la electricidad y una sola página web, puede generar cientos de miles de kilos de CO2 al año (la del Ayuntamiento de Barcelona, por ejemplo).

¿Por qué algunas cuestiones tienen que ser penalizadas con impuestos y otras no? Evidentemente, ese método no nos hace más verdes ni más conscientes.

Aquí no hay misterios; se trata del diseño de toda la vida, pero con un enfoque más positivo para el medio ambiente. ¿Te unes a una nueva perspectiva?

Esta página genera unos 0,18g de CO2

2022   Rulos de Carbón   \   en Barcelona