En un momento donde es «guay» decir que algo es ecológico o sostenible, debemos apelar aún más a la racionalidad y a la honestidad. En esta sección voy a contarte por qué lo llamo diseño consciente y de qué trata todo esto.

Primero que nada, más allá de si es ecológico o no, tenemos que tener en cuenta que la complejidad del diseño radica en la interconexión que mantiene con otras áreas de importancia, sin olvidar que a través suyo, tenemos la capacidad y la posibilidad de manipular a las personas, para que realicen la acción que buscamos.

_ economía

Se convierte en un agregado de valor y de atracción de clientes, ya sea en la oferta de productos como de servicios.

_ psicología (indirecto)

Si un producto triunfa será existoso y si no, lo contrario. A veces olvidamos que detrás de un «éxito» (según el concepto social) o de un «fracaso», hay personas, puestos de trabajo y familias enteras; y que un «fracaso» podría acabar con la autoestima de más de un ser humano.

_ comportamiento social

Formando etiquetas y grupos de pertenencia. Alentando el consumismo (y esta interpretación de capitalismo que vivimos). Creando un concepto de estética que asumimos como real y que no lo es, alimentando el engaño, la falsedad y la falta de autoconocimiento y autocomprensión.

_ ética y moral

Al tener conocimiento sobre una acción que no será beneficiosa para el medio ambiente, se la debería evitar, transformar positivamente o compensarla.

El diseño contamina, pero su impacto puede ser optimizado.

Los sitios web dejan su huella de carbono debido al consumo de electricidad, mientras que las marcas contaminan al pasar por imprenta; y si no lo hacen, entonces son marcas con presencia online, es decir, utilizan página web y/o redes sociales.

¿Se puede hacer algo al respecto?

Primero, es importante saber si el diseño se reproducirá en medios online (páginas web, redes sociales, etcétera) u offline (será impreso).

Diseño offline

Principalmente, se puede lograr a través de ciertas decisiones que parecen puramente estéticas, pero que no lo son tanto. Por ejemplo:

  • La elección de la tipografía y sus grosores (sans serif mejor que serif)
  • La definición de un estilo basado en diseños lineales (eliminando plenos de color y así reduciendo la cantidad de tinta)
  • Utilizando tintas vegetales (sí, ¡imprimir contamina!)
  • Diseñando en tamaño preestablecidos (din A3, A4, etcétera), para aprovechar los pliegos de papel
  • Entre otros …


Diseño online

En este punto, es un poco más complejo de definir y por tanto, más fácil de contaminar. Porque no sólo hablamos de páginas web… ¿Qué hay de Instagram, Facebook, Twitter, el correo electrónico…? Sí, también contaminan.

Por el momento, te comentaré sobre páginas web; a lo que me dedico específicamente.

  • Aquellos ligeros que cargan rápido, además de lo cómodo y atractivo para el posicionamiento (¿has oído hablar del ‘SEO’?), son más ecológicos.
  • Por citar un ejemplo, la optimización de las imágenes, es fundamental -siempre deberían pesar menos de 100 kb.
  • El minimalismo como estilo, es un gran aliado al momento de diseñar una página web. Cuestionarse si toda la información, imágenes y elementos que añadimos son necesarios o no, es una buena manera de reducir el impacto negativo del sitio. Por lo general, las páginas web contienen mucho más de lo necesario (y esto es un problema).
  • Pero puede no ser suficiente y por eso, también tenemos que hablar sobre las acciones que llevamos a cabo. A veces se trata de contrarrestar, por ejemplo, plantando árboles, para equilibrar la contaminación generada.

En resumen …

El diseño consciente que practico, se basa en una consciencia plena y global sobre las consecuencias de cada acción que realizo. Desde el primer momento (contacto con el cliente), busco empatizar con la persona detrás de la marca e involucrarme desde lo más humano posible. Pienso, analizo, hago pruebas, sobre la mejor propuesta en concordancia con sus intereses… Pero con los intereses de la naturaleza también. Conversamos sobre el impacto del diseño y le brindo información al respecto para que pueda aplicar su marca de una manera más consciente y respetuosa, con la esperanza de que el día de mañana, también pueda transmitirle esos conocimientos a más personas que están (o no) en el camino de la transformación.

Recuerda… Que la contaminación sea invisible, no significa que no existe.

Te enseño mi herramienta preferida…

Conoce en primera persona cuánto contaminan tus páginas web favoritas. Entra en https://websitecarbon.com y escribe el enlace de la página que quieras analizar. Podrás ver cuántos gramos de CO2 produce el sitio en cuestión cada vez que es visitado y su impacto en el medio ambiente.

Hablo sobre esto y mucho más, en Instagram

Esta página web contamina: